
Atlético Puerto Rico es una institución deportiva comprometida con elevar el desarrollo futbolístico en la isla mediante una plataforma moderna, estructurada y accesible. Nuestro modelo escalonado guía a niños y jóvenes desde el deporte base hasta programas de formación avanzada, integrando educación, valores y estándares internacionales de desarrollo.
Actuamos también como patrocinador fiscal, apoyando iniciativas que fortalecen el deporte, el desarrollo juvenil y el impacto comunitario. Esta capacidad nos posiciona como un aliado confiable para proyectos que buscan convertir oportunidades en resultados medibles y sostenibles.
Guiados por el lema ¡UNIÓN Y FUERZA!, trabajamos para construir un ecosistema deportivo estable, visionario y alineado con las mejores prácticas globales. Nuestro compromiso es claro: crear un camino real para la próxima generación de atletas puertorriqueños y ofrecer a colaboradores y donantes una plataforma seria, transparente y orientada al futuro.

El Escudo de Atlético Puerto Rico nace como una síntesis entre el orgullo nacional, la identidad natural del archipiélago y la visión moderna de un país en movimiento. Su forma —inspirada en los letreros interestatales de las carreteras— representa el camino y la unión, los puentes invisibles que conectan a la diáspora con la isla, y el espíritu de avance que impulsa al pueblo puertorriqueño dentro y fuera de sus fronteras.
EL MURCIÉLAGO — En el centro del escudo, el murciélago puertorriqueño (Stenoderma rufum) se alza como emblema de resiliencia, adaptabilidad y guardián de los bosques tropicales. Es una especie endémica, silenciosa y vital para el equilibrio ecológico, símbolo de aquellos que trabajan sin ser vistos pero sostienen la vida del país. En el contexto deportivo, representa la visión nocturna, la inteligencia táctica y la capacidad de orientarse incluso en la oscuridad, virtudes esenciales para todo equipo que aspira a construir un legado.
El murciélago, además, rinde homenaje a los pueblos originarios taínos, que lo consideraban una criatura espiritual vinculada a los ciclos naturales y a la protección del hogar.
LA FLOR DE MAGA — La flor de maga, con su color rojo intenso, florece en el escudo como símbolo de orgullo patrio, fuerza nativa y pasión colectiva. Representa la energía con la que el pueblo puertorriqueño enfrenta los desafíos y la vitalidad que florece incluso en los terrenos más difíciles. En el contexto del club, la flor encarna el corazón de la juventud, la disciplina y la entrega emocional al juego y a la comunidad.
Su presencia recuerda que la identidad puertorriqueña no se hereda pasivamente: se cultiva, se defiende y se hace florecer.
LA CRUZ POTENZADA — En la parte inferior del escudo, sirviendo como base y estructura simbólica, se encuentra la Cruz Potenzada. Este símbolo ancestral, cuyos brazos terminan en forma de “T”, ha sido utilizado históricamente como emblema de fortaleza, dirección y propósito. En el contexto de Atlético Puerto Rico, su ubicación en la base representa los valores fundamentales que sostienen al club: disciplina, justicia, compromiso y fe en el potencial colectivo.
La Cruz Potenzada funciona como cimiento moral y espiritual, recordando que todo desarrollo —ya sea deportivo, social o nacional— debe construirse sobre principios firmes. Desde el fondo del escudo, sostiene y equilibra a los demás símbolos, imprimiendo al emblema un sentido claro de propósito, coherencia y trascendencia.
FORMA DE LETRERO INTERESTATAL — La forma del escudo, inspirada en los letreros interestatales, representa el movimiento constante, las rutas de intercambio y la conexión entre pueblos. Es un guiño visual a los caminos que enlazan Puerto Rico con su diáspora —desde Mayagüez hasta Nueva York, desde Ponce hasta Dallas— recordando que la identidad boricua trasciende la geografía.
Este diseño convierte el escudo en un mapa simbólico del viaje nacional, donde cada juego, cada joven y cada comunidad forman parte del mismo trayecto hacia el desarrollo deportivo y social.
En Atlético Puerto Rico, los valores representan la base ética, cultural y formativa de todo nuestro quehacer deportivo y comunitario. Son el marco que guía nuestras decisiones, orienta nuestra conducta y sostiene nuestra visión de construir un ecosistema de desarrollo integral para jugadores, entrenadores y comunidades. Cada valor se integra al proceso educativo del Club y se fortalece a través del modelo de desarrollo escalonado que impulsa nuestro propósito: formar personas y atletas con carácter, conciencia y futuro.
Valoramos la dignidad de cada persona. Fomentamos un ambiente seguro, inclusivo y formativo donde jugadores, entrenadores, familias y colaboradores se relacionan desde el respeto mutuo, reconociendo la diversidad de ideas, culturas y experiencias.
Exigimos conducta ética, honestidad y responsabilidad en todo momento. Cada miembro del Club actúa con respeto hacia las reglas, los compañeros, los rivales y la institución. La integridad es el estándar que garantiza credibilidad y confianza en nuestro proyecto deportivo y social.
Garantizamos que todos los participantes, sin distinción, encuentren un espacio accesible, justo y respetuoso. La inclusión es fundamental para asegurar que el deporte sea una plataforma de oportunidades reales para todos.
Promovemos un sentido profundo de pertenencia, solidaridad y trabajo colectivo. Creemos que el progreso deportivo nace de la colaboración entre jugadores, familias, entrenadores y comunidad. La unión es la base que sostiene nuestro compromiso con el desarrollo escalonado del atleta y con el crecimiento del fútbol puertorriqueño.
La fuerza representa determinación, resiliencia y disciplina. Es la fortaleza mental, emocional y física que los jugadores desarrollan al enfrentar retos y superarse día tras día. Este valor sostiene nuestro lema y marca la identidad competitiva y formativa de nuestro Club.
Como institución formativa, nos comprometemos con la enseñanza rigurosa de la teoría del deporte, la psicología deportiva, las bases técnicas y tácticas, y los principios de salud y nutrición. Apostamos por educar jugadores que comprendan el juego con profundidad y que desarrollen pensamiento crítico dentro del deporte.
Creemos que el deporte es un vehículo para la formación del carácter y la educación de vida. Promovemos la autodisciplina, la empatía, la inteligencia emocional y el liderazgo positivo. Nuestro enfoque no se limita al rendimiento deportivo; prioriza el crecimiento personal de cada participante.
Buscamos la mejora continua en cada proceso, entrenamiento y programa. La excelencia no es un punto de llegada, sino un compromiso permanente con la calidad, el aprendizaje y la superación. Es la base que sostiene nuestro modelo de desarrollo escalonado.
Promovemos la identidad cultural y deportiva de Puerto Rico a través del fútbol. Cada jugador y entrenador representa un legado histórico, social y nacional que se refleja en nuestro escudo, nuestros colores y nuestro lema. La identidad es lo que hace de Atlético Puerto Rico una institución con propósito.
Atlético Puerto Rico nace con un propósito social. El Club se compromete a contribuir de manera activa al bienestar de las comunidades que impacta, fortaleciendo la educación, la salud, la recreación y el desarrollo juvenil. Creemos firmemente en el deporte como herramienta de transformación social.
POR EL DESARROLLO ISLEÑO.
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